Inteligencia Artificial

Artificial intelligence (AI)

Lógica difusa, redes neurales artificiales, algoritmos genéticos, inteligencia artificial… son nuevos términos que nos acerca la industria 4.0 con los que tenemos que aprender a familiarizarnos.

El futuro pasa, inadmisiblemente, por el desarrollo de nuevas tecnologías que están presentes en nuestra vida cotidiana y de la que apenas nos damos cuenta, como por ejemplo el uso diario de los electrodomésticos. Todos ellos utilizan eso que se conoce como la inteligencia artificial. O lo que es lo mismo se trata de crear sistemas que ofrezcan soluciones de manera racional, tal y como ejecuta el ser humano.

¿Es eso posible? Lo es, desde que Alan M.Turing desarrollara el primer mamotreto capaz de analizar datos y mensajes y que posteriormente se bautizó como ordenador.

Sobre los usos de la inteligencia artificial os recomendamos la lectura de Inteligencia Artificial: Con aplicaciones en la ingeniería, de Pedro Ponce Cruz.

Nosotros os vamos a contar en este post dónde y cómo utilizamos la IA sin que seamos conscientes del enorme esfuerzo y del desarrollo de softwards que hay tras de ello. Os cito algunos ejemplos

  • Hacer una simple compra por internet, jugar online, conectarnos a una aplicación de traducción simultánea, hacer una búsqueda de una localización a través de un mapa digital, utilizar videoconsolas, los sensores láser, los vehículos autónomos o la robótica.

Sin duda uno de los aparatos que mayor incursión en los hogares está teniendo en los últimos tiempos, son los drones. Drones que casa vez se utilizan con mayor frecuencia en todo tipo de trabajos.  Observando, por ejemplo, el comportamiento de los animales con mayor presencia en la superficie terrestre: los insectos, los científicos han sido capaces de crear drones que identifican plagas en cultivos.

Incluso han creado artefactos capaces de volar solos, sin estar teledirigidos, dejándose arrastrar por corrientes de aire.

Es el caso de FlowBot, un vehículo completamente autónomo capaz de evitar objetos, al igual que hacen los insectos y que fue presentado por un equipo de estudiantes de ingeniería de la Universidad de Washington hace apenas unos meses.

Los insectos están entre las criaturas más ágiles en este planeta. El objetivo para el equipo de cinco estudiantes fue crear un sistema de hardware para robots inteligentes a un precio mucho menor que las plataformas de hardware actuales.

Otro ejemplo a citar es el uso que los ingenieros han hecho de la ingeniería robótica utilizando el sentido del olfato de la langosta. A partir de ahí han sido capaces de crear nuevos sistemas de detección biorobóticos de un más que posible uso para la seguridad nacional. Al menos eso dice la profesora  Xuan ‘Silvia’ Zhang asistente de Ingeniería Eléctrica y de Sistemas en la Universidad de Washington en St. Louis.

Pero no es la única, el experto Antonie Bondeau, uno de los científicos creadores de la archifamosa Siri de Apple, asegura que en 2050 cada ser humano estará asistido en todas y cada una de sus necesidades gracias a la IA. Desde la consulta de un médico, que será sustituido por un diagnóstico donde la IA ocupará la parte esencial hasta la modificación de oficios como el periodismo, el trabajo en fábricas quedarán tan solo bajo el control de los robots. La presencia del ser humano será tan solo residual para ejercer como supervisor de las acciones que estarán perfectamente reguladas con las nuevas tecnologías.

Los desafíos en las nuevas tendencias que coparán el nuevo mercado laboral están ya en marcha. No podemos oponernos a la nueva revolución que a buen seguro tendrá su máximo esplendor según vaya avanzando este milenio.  Empresas como DHL ofrecen a través de concursos premios de 20.000 euros a aquellos estudiantes que presenten antes del 16 de septiembre sus desafíos en robótica y economía. Nuevas posibilidades que demandan nuevos perfiles académicos y que llevarán a las futuras generaciones a explotar al cien por cien las inmensas posibilidades que ofrece la IA.

Sé el primero en comentar en «Inteligencia Artificial»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*