Transformación Digital Empresarial

Ingeniería Industrial y digitalización

En España hay más de 1.500 empresas dirigidas por autónomos, más de 1.100 microempresas, 142.000 consideradas pequeñas con una media de entre 10 y 49 asalariados, más de 22.500 calificadas como mediana empresa (50-249 asalariados); 1,2 millones de Pymes (1-249 empleados), y más de 4.300 grandes empresas (250 o más asalariados).

Son cifras recogidas en el último informe del INE sobre las empresas inscritas en la Seguridad Social. Os preguntaréis por qué os avanzo estos datos, pues la respuesta es sencilla, ¿Cuántas de ellas tendrán sus sistemas de producción en proceso de digitalización?

Es un dato para el que aún tendremos que esperar. Sobre todo para ver las consecuencias reales e impactos que la transformación digital ocasionará en la sociedad del futuro, pero lo que está claro es que los cambios para asentar la que se considera Cuarta Revolución Industrial ya está en marcha.

Es un acontecimiento que no sólo está orientado hacia las grandes empresas. Si tenemos en cuenta que las pequeñas empresas son las que facturan en mayor medida, entre los 25 y los 1.000 millones de euros, y que son justamente ellas las que generan mayor empleo, es justo reconocer que son ellas las que mayores ayudas económicas necesitan para poner en marcha una auténtica transformación digital.

Es la mejor forma para facilitar la competitividad de las mismas, fomentar el talento de sus empleados y aplicar junto con el llamado Internet de las Cosas, la excelencia en el sector de la industria.

Este asunto no es baladí, el Internet de las cosas demandará 4,5 millones de expertos en tan solo unos años.

Por eso desde las distintas administraciones públicas se están otorgando ayudas y abriendo convocatorias para que autónomos y empresarios puedan adaptarse a los nuevos tiempos.

Un experto en la materia Josu Ugarte vicepresidente de Industry en Schneider Electric decía hace unos días que la digitalización de las empresas requerirá de una mayor especialización de los empleados, y lo argumentaba preguntándose ¿si los robots sustituirán a las personas? “La capacidad que tengamos de vincular talento dentro de la organización es clave” porque las empresas resultantes de la aplicación de la digitalización “serán más sencillas de operar pero se necesitará a los mejores para hacerlo”.

Si curiosean un rato por la Red encontrarán que en menos de diez años, sobre 2025, el 45% de las tareas industriales estarán en manos de robots. Esta circunstancia modificará el concepto actual del mercado laboral por lo que la formación será más necesaria que nunca.

Un proceso que es igual de imparable como necesario, que generará nuevas maneras de trabajar y al que no podremos ponerle límites. La sociedad cambiará, (ya lo ha hecho), y el futuro de las nuevas generaciones optará por el uso de la inteligencia artificial, la automatización de los procesos, la especialización de la robótica, la tecnología digital o Big Data, entre otros.

Una nueva era que favorecerá el crecimiento económico, que abre nuevos caminos a la investigación en todas las áreas, como la medicina, y que requerirá de personas que diseñen y controlen los robots.

Los datos sobre la evolución de nuestro país en lo que a digitalización se refiere son halagüeños. Ocupa el puesto 17 en el índice de Conectividad Global, según el ranking de Huawei .

Es hora, pues, de apostar por un futuro brillante en el que la adaptación es vital para el mantenimiento de las pequeñas empresas, para su competitividad y para la creación de empleo. Ya lo dijo el presidente de la CEOE, Juan Rosell en la presentación del informe elaborado por Siemens y Roland Berger ‘España 4.0. El reto de la transformación digital de la economía’ “Es hora de establecer un marco” con el que la sociedad civil consiga “la transformación digital una realidad en nuestro país”.

Sé el primero en comentar en «Transformación Digital Empresarial»

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*