La Industria 4.0 ha llegado para quedarse

Borja Arenaza, director de Fabricación Avanzada de Sisteplant.// FOTO: Sisteplant

A estas alturas ya nadie discute si la Industria 4.0 es una moda pasajera más. Viene pisando fuerte y ha llegado para quedarse.

Ello apremia a que los directivos comprendan con claridad sus fundamentos para así identificar de qué manera puede contribuir a crear valor añadido de manera sólida en sus negocios.
Más allá de la digitalización, la transformación hacia un modelo de fabricación avanzada 4.0 debe afrontarse con mayor perspectiva. Es un proceso de cambio en el que deben considerarse aspectos de organización, tecnologías de fabricación, personas y TICs (Tecnologías de la Información y la Comunicación) avanzadas.
Un modelo integral que debe actuar sobre las palancas clave:

– Agilidad: Flexibilidad y polivalencia de los medios para una respuesta personalizada y ágil al mercado.

– Robustez: Concepción e industrialización de los procesos para una fabricación robusta con la mínima variabilidad.

– Supply chain: Desarrollo integrado de la cadena de valor y de su logística interna.

– Fábrica inteligente: Profundidad de conocimiento de los procesos para su máxima optimización e innovación desde el proceso.

– Fábrica humana: Capacitación, desarrollo y activación del talento de las personas para marcar la diferencia en el nuevo escenario.

– Fábrica digital: Interconexión de elementos e incorporación de TIC’s avanzadas para la gestión proactiva y en tiempo real.

Las empresas más competitivas ya se han puesto manos a la obra implantando casos de éxito tangibles, incluso con plantas que se han convertido en centros de referencia 4.0 a nivel mundial dentro de grandes grupos multinacionales, activando nuevas palancas de competitividad y demostrando que la anticipación tiene su recompensa.

Es habitual para mí encontrarme con directivos de multinacionales que, aunque están muy sensibilizados con la necesidad de comenzar a actuar, se encuentran a la espera de recibir directrices desde la central del grupo. Directrices que no acaban de llegar, retrasando las iniciativas y perdiendo oportunidades de negocio y de posicionamiento a largo plazo. Creo que es posible y muy recomendable anticiparse sin ir a la contra de directrices más amplias, contribuyendo a desarrollar casos de éxito que son aprovechados por el grupo y que permiten consolidar las plantas locales como centros de referencia de alto valor añadido.

Deben considerarse aspectos de organización, tecnologías de fabricación, personas y TICs (Tecnologías de la Información y la Comunicación) avanzadas

También coincido con empresas con una aproximación diferente, que apuestan por crear “los cimientos 4.0” antes de poner en marcha iniciativas que cosechen resultados. Por ejemplo, dedicándose a la sensorización profunda de todos los elementos posibles, invirtiendo enormes cantidades de euros y de tiempo (hablamos de años).

Sano equilibrio

Debe buscarse un sano equilibrio entre las acciones de base y las acciones de foco, compatibilizando la construcción de los cimientos con la obtención de resultados a corto plazo que permitan generar caja para afrontar próximos pasos.
Si queremos incrementar nuestra competitividad en esta nueva era del conocimiento debemos interiorizar con rapidez las nuevas oportunidades que aparecen de la mano de la Industria 4.0 y pasar a la acción para generar riqueza industrial y empleo de alto valor añadido.

Ello convierte en una necesidad la definición de una hoja de ruta detallada que aborde el proceso de transformación de una manera controlada antes de que la inercia del mercado nos obligue a realizarlo en el peor momento bajo un yugo que obstaculice nuestros intereses. Una hoja de ruta que cumpla las siguientes premisas:

Plan – Desarrollando una visión estructurada
Alineado – Sensibilizando a la organización y alineando iniciativas
Realista – Aterrizada a la realidad del punto de partida
Resultados – Concretando económicamente el aporte de valor al negocio
Quick wins– Materializando ahorros que aseguren el retorno en el corto plazo
Integral – Asegurando el desarrollo coordinado de las seis palancas clave mencionadas con anterioridad

Es el momento de plantear nuevos caminos, nuevas formas de hacer que hasta hoy eran inviables técnica y económicamente.

No debe pasar desapercibido que, como toda transformación, supone un esfuerzo por parte de las empresas. Un esfuerzo que fundamentalmente depende de la proactividad de cada una de las empresas. Como resultado de diagnósticos realizados a empresas de diversa tipología, se ha demostrado que el nivel de competitividad no está marcado por el sector ni por las tecnologías de fabricación utilizadas sino por la proactividad y nivel de excelencia alcanzado por cada empresa concreta.

Quien aún no haya emprendido el viaje 4.0, es el momento de superar la fase de observación y pasar a la acción.

Fuente: http://www.auto-revista.com/es/notices/2017/07/la-industria-4.0-ha-llegado-para-quedarse-120919.php#.WVzE8Bht8ch

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